En Puerto Rico las escuelas privadas especializadas se dedican a formar individuos pobres en oficios y destrezas para ganarse la vida. La mayoría de las escuelas privadas imparten instrucción a estudiantes de la clase media cuyos padres las prefieren a la escuela pública. Las de nivel superior se esmeran en preparar jóvenes para ingresar a las universidades más exigentes. Unas miden la calidad de su enseñanza por el número de graduados admitidos en colegios de renombre en Estados Unidos o Europa. Muchos de los niños que estudian en este tipo de escuelas están allí porque sus padres desean protegerlos de los problemas sociales que enfrenta la escuela pública y otras por conveniencias personales.
Estas escuelas aceptan a todo tipo de niño de edad escolar que solicite. Otros padres prefieren colocar sus hijos en escuelas privadas por el horario que les retiene a sus hijos, el contacto directo y continuo entre el hogar y la escuela, el reglamento estricto de conducta y un plantel localizado próximo al hogar. Al igual que la escuela pública, la escuela privada necesita los reglamentos necesarios para poder funcionar y no se rigen por la escala salarial del Departamento de Educación (López, 2006).
viernes, 4 de diciembre de 2009
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